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Desempleo, una realidad que no cambia

Desempleo, una realidad que no cambia

Foto: Problema. Decenas de personas buscan una nueva oportunidad laboral en la provincia.

Como cada lunes Segundo A., se ubicó en la plazoleta de El Salto a esperar una nueva oportunidad laboral, con su mochila al hombro cargada con llaves de plomería, un flexómetro y otras herramientas, tenía la esperanza de que alguien se acerque a buscar sus servicios.

Al igual que Segundo cerca de 83 hombres y mujeres de distintas edades también esperaron esta mañana por un empleo.

“Llevo tres meses sin trabajo, era maestro constructor, pero ahora no hay trabajo para nada, vengo todos los lunes y nadie quiere pagar” agregó Segundo.

Lavar ropa, plomería, construcción, carpintería, instalaciones eléctricas y jardinería, son varios de los empleos ocasionales que se ofrecen tradicionalmente en esta plazoleta los días lunes; sin embargo, con la pandemia todos los días de la semana hay más personas que buscan tener un ingreso.

El deterioro del mercado laboral en Ecuador se ve en el hecho de que apenas tres de cada 10 personas de la población económicamente activa (PEA) tienen un empleo adecuado, según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), publicada en octubre de 2020. La crisis laboral también se refleja en el consumo de los hogares. En el segundo trimestre de 2020, el gasto de los hogares bajó 11,9% frente al mismo período de 2019.

Segundo destacó que es más complicado encontrar un trabajo ya que los extranjeros ofrecen el mismo servicio por un precio mucho más bajo, “a nosotros nos pagaban 100 dólares la obra y ellos cobran 30 o 40”.

Comentó que en su hogar es el único que trabaja y su esposa también tiene empleos ocasionales lo que no alcanza para alimentar a sus hijos, pagar los gastos y facturas de internet, agua luz y arriendo.

De su parte Ángel Ushca quien también se instaló en la plazoleta, comentó que estaba trabajando en Poaló pero eso ya terminó y ahora espera conseguir una “chaucha” como maestro albañil que es el oficio que aprendió desde niño.

Comentó que tiene tres hijos y el mayor ya ingresó a la universidad, “siempre les digo a mis hijos que deben estudiar y superarse y yo estoy a tres meses de graduarme de bachiller con mucho esfuerzo y espero algún día encontrar un trabajo estable”.

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