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CÁRCEL DE COTOPAXI: LAS NOVEDADES SIGUEN…

CÁRCEL DE COTOPAXI: LAS NOVEDADES SIGUEN…

Foto: Eduardo Vargas, abogado en libre ejercicio.

Parece que de manera hipócrita hemos empezado hablar de la cárcel solamente cuando hechos como los últimos acontecen, y curiosamente los que más alardean son los mismos que, gritaban o veían de mala manera a los pocos “relajientos” parados que reclamaban que NO se construya la cárcel, porque lo único que los latacungueños hicimos es teclear duro en redes sociales, porque, cuidado y salgo a reclamar en la calle, me vaya a ver fulanito y no vale quedar mal y el más arriesgado se quejaba llamando a la prensa radial. ¿Lo recuerda?

Recuerde y acéptelo, la cárcel NO va a salir; la construcción de otra tampoco es la solución porque existe el suficiente espacio para la construcción de los pabellones que se le olvidó construir al Arquitecto y maestro mayor de la época.

Los hechos ocurridos en días pasados en las cárceles del Ecuador, simplemente eran crónicas de una muerte anunciada, porque las cárceles han sido manejadas como pagos políticos a personas que no tienen una adecuada preparación para su manejo, sin menospreciar el hecho que, los privados de libertad así como la sociedad no es la misma de hace diez o veinte años atrás.

El problema real, no son las personas privadas de la libertad (PPL), sino la utopía de una «rehabilitación» así como el ofrecimiento absurdo de unos cuantos, que en algún momento propusieron realizar una «Consulta Popular» en la Provincia de Cotopaxi con el objetivo de que salga la cárcel de la ciudad, pero como buenos políticos, solo quedo en ofrecimientos o comprendieron que tenemos que aprender a vivir con la cárcel; más allá de un sentimiento de territorio, el centro penitenciario fue bien construida desde un punto de vista demográfico, porque Latacunga, es el centro del país, y por ese hecho es que la cárcel es denominada «Sierra Centro Norte» por su connotación «REGIONAL» y de esa manera debe ser tratada.

El hecho de los amotinamientos se dan por varios sucesos, como es la falta de empleo, por ende falta de seguridad, desorganización, falta de identidad, inestabilidad política, cumplimiento real de las leyes, falta de presupuesto y de estructura, porque no por ser grande está bien hecha, hace falta un CDP de mujeres, pabellón de contraventores y los permisos municipales.

Por lo antes manifestado, ¿Cómo se puede rehabilitar a una persona a ser libre cuando toda su vida ha vivido encarcelada? ¿Quién ha dicho que en las cárceles existen derechos humanos? Entendamos la idea de la rehabilitación es que, la persona privada de la libertad vuelva a comprenderse con la sociedad de manera correcta, saludable.

Lo difícil de entender en esta cruda realidad, es que somos más susceptibles a  los mensajes de las redes sociales que a los funestos videos y fotos amarillistas o de crónica roja que nos comparten de la realidad actual de las cárceles; nos ahonda el sentimiento de revanchismo y de morbo, incluso, nunca falta la frase de alguna persona que piensa que no es susceptible, por algún error de omisión o de acto el llegar a pisar una cárcel y que haya manifestado » bienechito» «el que a hierro mata a hierro muere» o el «eso es  karma».

Comprendamos, que nosotros así como los privados de libertad somos humanos, y la mayoría somos gente buena, pero nos vence el pensamiento bélico, mas no la razón, entendamos que las cárceles son públicas, por ende son gerenciadas por el Estado, es por ello que, son financiadas con nuestros impuestos, pero las autoridades y servidores públicos son los encargados de hacer cumplir lo que manifiesta la ley. No podemos decir que la ley está mal si nunca se ha cumplido lo que en ella se determina, sino averigüemos, por acaso, existe en la cárcel actual un pabellón de máxima especial, la respuesta ¡NO!

Los PPL, desde que son detenidos forman parte del grupo de atención prioritaria, porque es PERSONA  y por ese solo hecho, es susceptible de tener hambre y si no se alimenta puede enfermarse y como se encuentra encarcelado no puede salir y hacerse atender con un médico particular, por ello es que el Estado es garante de su salud y deben estar en la lista de personas prioritarias para la vacuna del COVID-19 así como también el Estado garantiza seguridad dentro de la cárcel, o sino ¿a quién le encargan la vida del PPL mientras se resuelve su juicio o mientras cumple la condena? lógicamente al Estado. Tal como una madre que da de lactar a su hijo recién nacido y que no puede dejarlo solo en la cuna mientras se va de fiesta a la discoteca. ¿Entienden?

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